Daños colaterales

Daños colaterales.www.aliciakaufmann.com. Alicia E. Kaufmann.

Las cifras del desempleo  creciente, casi seis millones de españoles,  resultan alarmantes  , sobre todo en los jóvenes y lo que resulta aún más alarmante  lo constituye   la falta de soluciones a este problema  y su efecto multiplicador de malestar que va desde lo material hasta lo emocional. Se suman el impacto que esto  genera sobre los núcleos familiares, creando desde leves problemas de salud a situaciones de violencia , resultante de la espiral de problemas  acumulativos. No obstante, lo que leemos una y otra vez son los datos, sin recorrer la cadena de conflictos que emergen de esta situación, y a los cuales con una adecuada política social y empresarial, se les  podría dar  solución.

Hace un par de años escribía sobre los efectos en la salud del “workholic”, al punto que algunas empresas de los estados unidos prohibían a sus empleados a trabajar más de la cuenta y los sancionaban si estos lo  hacían  el fin de semana. Hoy ocurre lo contrario. Antes del año 2018,  se vivía la situación de desempleo temporal como una situación idílica, casi vacacional .Pero  a medida que pasaba el tiempo este hecho  fue transformando y desestructurando paulatinamente a la persona. Este cambio,   produce  distorsiones a varios niveles,   entre las que podemos citar:

La situación de no trabajo, se presenta como una disponibilidad de tiempo libre, que solo se vive excepcionalmente como “un estado positivo”. Al principio se produce la ilusión como si fuera una vacación. Pero a medida que pasa el tiempo la vivencia cambia.

  1. La perdida de trabajo constituye un elemento que desestructura la actividad en tiempo real. Son otras actividades las que fijan los horarios y ritmos de trabajo. Aquí encontramos diferencias de género significativas. En  tanto que para los  hombres este ocio resulta casi insoportable, para las mujeres, que en general han sido multitarea, esta mayor abundancia de tiempo no constituye un problema . Se produce un espacio de tiempo “para uno mismo”, que pocas veces ha tenido lugar, y que  requiere una “resocialización” para su utilización.
  2. A nivel social también se producen daños colaterales. Si se trata de una persona de clase media se produce un cambio de status social. Por el contrario si en lugar de mantenerse pasivo se mantiene activo, puede formar parte de nuevos grupos sociales y participar en otros entornos.
  3. Sentimiento de inutilidad La falta de trabajo resulta frustrante, y ello trae aparejado en la persona una gran desazón. Para el hombre, más que para la mujer la sensación de no producir le resulta casi insoportable, de allí que existen casos en que directivos oculten este hecho a sus parejas. Ciertamente se puede ocupar ese tiempo en otras tareas, pero cuando se interroga a los hombres lo que responden  es que “no pueden pensar y que se encuentran bloqueados”. El salario  representa un reconocimiento social, de la valía de la persona. Igualmente la frustración del desempleo puede llevar la perdida de competencias y habilidades laborales, transformándose en angustia.
  4. Efectos sobre la pareja. Con bastante frecuencia aquellas personas que no tienen trabajo se repliegan sobre su familia, por ello la pareja resulta determinante. Entre las personas interrogadas se han escuchado frases tales como “la actitud de mi pareja ha sido vital  para remontar la moral”. Cuando no es así,  puede incrementar las tensiones dentro de la pareja llegando a una verdadera desestabilización, hasta en algunos casos al divorcio. La situación puede llevar a  un acercamiento o alejamiento por  parte de la pareja.
  5. En cuanto a los  hijos, si bien estos no están directamente implicados. La nueva situación  tiene su repercusión y  se manifiesta a través de la perturbación del sueño, agresividad, pesadillas, dificultades escolares. Esto sucede a pesar de que las familias deseen mantener a sus hijos al margen del cambio de situación.
  6. Incide en la autoestima ,  incentivado por la imagen que le devuelven los demás de si mismo. La rutina de la inactividad  puede desdibujar  la visión e ilusión respecto al futuro. El desempleo se convierte en un  trauma que puede ser el factor desencadenante de otros problemas. Por tanto hay que interpretar el desempleo como una problemática social, pero diferenciada de  la actitud  personal con la cual cada persona asume este hecho.
  7. Representa el desprecio empresarial o patronal ya que prescinden de la persona, con lo cual se pierde el lugar en la red de relaciones sociales y el sitio a  partir del cual se proyectaba el desarrollo de carrera.

En suma el desempleo genera incertidumbre y   stress entendiendo por el mismo “la reacción del organismo ante cualquier estímulo interno o externo, de una intensidad tal que exige mecanismos de adaptación para mantener el equilibrio. En los hombres constituye un factor desestabilizador global y en las mujeres puede ser al revés. Convertirse en revelador de habilidades de las cuales no se había sido consciente hasta el momento en el que ha tenido que, forzada por la situación,  convertirse en el sostén principal del hogar

Author: Alicia

Nominada Mujer Top Cien, en la categoría Académicas e Investigadoras, por tercera vez en el año 2018.