Del nido vacío a la cuna vacía.

Por Alicia E. Kaufmann. Analytic Network coach. Conferenciante. Catedrática Sociología.

¿Por qué las mujeres españolas no quieren tener hijos? ¿Es un fenómeno individual o se trata de un cambio social generalizado? Son razones laborales, sociales, individuales ¿Se producen fenómenos similares en otras sociedades? Estos son los interrogantes que suelen formularse en torno a esto temas. Por lo tanto recurriremos a datos generales, para poder comparar y situar en su justo punto el fenómeno de la baja natalidad   en España.

Según el Instituto Nacional de estudios demográficos de Francia la cuarta parte de las mujeres Europeas no desea embarazarse por diferentes razones. Entre las que aparecen:

Que quieren seguir una carrera académica y un embarazo entorpecería este proceso. En España, Italia y Grecia, las mujeres sin hijos son un 20% debido a las elevadas tasas de desempleo, a la planificación del primer hijo y sus costes, y que la mayoría de estas mujeres son profesionales y quieren avanzar en sus carreras. Según investigaciones realizadas por el IESE las mujeres españolas no quieren tener hijos por diversas razones entre ellas .a) existe poca distribución de tareas con sus parejas b) existen diversos obstáculos de las empresas contra las madres por ej. Empresas de medios y banca. C) Existe una falta de apoyo gubernamental d) dificultades para conseguir una vivienda, tan solo el 2% de las viviendas son públicas en alquiler, frente al 18% del resto de Europa. e) el 48% desea tener una posición económica consolidada y retrasar la edad de la maternidad. , el 32% solo se quiere dedicar a su profesión, el 35% cree que solo renunciando a la maternidad puede acceder a puestos importantes, el 53% piensa que limitan su proyección profesional. En suma en los países occidentales entre el 25 y el 30 % no desean ser madres.

En cuanto a las políticas de natalidad desde el Franquismo hasta la actualidad, han variado considerablemente. Cada año Franco entregaba un premio nacional de natalidad. Contaba la cantidad d de hijos tenidos, los que sobrevivían y los que se quedaban a cuidar de los padres. En 1972 el premio recayó en Julián Arroyo, que tuvo con su mujer, Pilar Arroyo de Lagartera 18 hijos.

 

 

 

Se observa una total ausencia de políticas demográficas en España, ya que hubo 38 millones de nacidos registrados entre 1941 y 2010. En España se produjo una brutal caída de natalidad según datos del INE. En las gráficas de esa época se observa una especie de tobogán acuático de caída de la natalidad. En el año 1976 la natalidad se desploma, tras la crisis del petróleo   y la muerte de Franco hasta llegar a la mitad. Es una tendencia que llego para quedarse, vinculada a la venta de anticonceptivos, a la entrada masiva de la mujer en el mercado laboral, y al debilitamiento de la religión. El siglo XX está en blanco en relación a las políticas de natalidad, y no hay atisbo de que esto se vaya a corregir. El principal activo de cualquier sociedad son sus políticas de sustitución. Se pasó de los años 70 de 665.000 niños al año a 380.000 en los años 90.

Pasó de ser el país con mayor fecundidad de Europa, 2.90 hijos por mujer en los años 70, a tener 1.15 hijos en 1998. Este bajón se debe en gran parte en España, al hecho de que la maternidad es un factor de exclusión laboral. No hay políticas estatales en favor de la maternidad.

En USA, son más los hombres, que las mujeres los que quieren tener hijos. El balance entre vida familiar y laboral, es más difícil que aquí, porque no existe el estado de Bienestar y la precaria cobertura de salud del Obama care ahora se va quitar, y 20 millones de personas van a perder esta prestación. Además del hecho que los hijos salen pronto del hogar familiar para estudiar en lugar distante y la ayuda familiar resulta más difícil por esa dispersión geográfica. El caso de parejas de doble carrera es mucho más frecuente que en Europa y el desarrollo de carrera resulta prioritario.

Una situación muy diferente es la que se produce en los países escandinavos, que según se dice “es el paraíso de los padres”. Es el caso de Dinamarca, Suecia y Noruega. En estos países hay amplias ayudas estatales, el reparto de tareas en la pareja es equitativo. Las bajas de maternidad son muy largas y oscilan entre las 52 y las 69 semanas, para ambos progenitores y se mantiene integro el salario. Además las familias reciben 100 Euros por cada hijo por mes. Se garantiza una plaza gratuita en las guarderías públicas igual que en la educación obligatoria, además se provee transporte gratuito. La vida en sociedad empieza al poco tiempo de nacer. Se crean grupos de 10 mujeres que se ayudan entre sí, y además le permite sobrellevar la soledad y asumir de manera conjunta este nuevo rol tan demandante. Estas constituyen, en suma, algunos de los factores que permiten comprender porque un número cada vez más importante de mujeres renuncian a ser madres.

 

 

Author: Alicia

Nominada Mujer Top Cien, en la categoría Académicas e Investigadoras, por tercera vez en el año 2018.